sábado, 22 de agosto de 2015

jueves, 20 de agosto de 2015

El Carpe,con virtudes protectoras de este árbol


Érase una vez un árbol con un encanto que embrujaba. Hasta tal punto que, en el transcurso del tiempo, a fuerza de sentarse, tumbarse o soñar al pie de su tronco, hemos acabado creyendo estar bajo su hechizo; puesto que, desde siempre, el carpe se asoció a los hechizos de los magos, hechiceros y chamanes, que utilizaban sus ramas para fabricar las varitas mágicas con las que pronunciaban sus encantamientos para efectos saludables, casi siempre para romper los maleficios lanzados por seres de dudosas intenciones. Así era cómo se rompía el hechizo. A menudo, dichas fórmulas estaban grabadas en las varitas, y acabaron llamándose también encantamientos.

El carpe es de la familia de las betuláceas, por lo que está emparentado con el abedul, sus flores son femeninas y aparecen en racimos rojos.


Los celtas, que apreciaban las virtudes protectoras de este árbol, lo utilizaban para construir defensas contra sus eventuales enemigos. De manera que le atribuyeron la cualidad de lealtad, ya que la eficacia y la solidez de las estacas de los carpes, colocados en fila y muy juntos alrededor de las ciudades fortificadas, nunca les decepcionaban.

Árboles Baobab, Madagascar.


Estos baobabs de Madagascar son excelentes para el almacenamiento de agua en sus troncos gruesos y se les saca gran provecho durante las sequías.

Cerezos en Bonn,Alemania


Este hermoso túnel de flores de cerezo crece en Bonn, Alemania, durante el mes de abril.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Cedro del Líbano



En el Viejo Testamento existen numerosas referencias a los majestuosos bosques del Líbano. Según la ley de Moisés, la madera de cedro era muy utilizada por los israelitas en sus ofrendas. Cuando el rey Salomón decidió construir su famoso templo de Jerusalén, envió una petición al rey Hiram de Tiria, solicitándole cortar árboles. Éste aprobo su demanda y el rey envió tres grupos de 10.000 hombres al Líbano para su extracción. Los árboles fueron enviados por barco a Palestina y el rey Salomón le dio a cambio grano, aceite de oliva y oro. Los egipcios utilizaban su madera para construir sus barcos y palacios, así como sus cámaras funerarias. Así mismo se empleó en la construcción el gran palacio de Persépolis en Mesopotamia. El emperador romano Adriano (76-138 d.C.) ordenó su protección ante la constatación de los extensos bosques, constituyendo ésta una de las primeras actividades de conservación de la naturaleza en la historia.

General Sherman,árbol con nombre de general





Este árbol esta en el Parque Nacional de Secuoya   de California, tiene la altura de un edificio de 27 pisos, o 83.8 metros.  También es considerado el árbol más grande por volumen del mundo.  Le han puesto hasta 2700 años de edad.  A la hora de establecer el volumen de una secuoya, se calcula solamente el tronco.  El General Sherman tiene 1,486.6 metros cúbicos de volumen.  Tiene un diámetro de 7.7 metros.  Este árbol fue nombrado asi por el General William Tecumseh Sherman, un general en la 9ª Caballería de Indiana.  La circunferencia de este  árbol en el  suelo es de 31.3 metros.  Su tronco tiene un peso de 1.385 toneladas.  Esto es  lo que pesarian 19.000 personas.  Por algo es que los árboles eran considerados por los antiguos como un punto de encuentro entre las tres esferas: la tierra, el agua y el cielo.  Ademas es un eje para la organización del cosmos, segun ciertas creencias.  Las secuoyas tienen un tronco rojizo, que es una de sus características principales.  Es por eso que en ingles se llaman “redwoods”, o árboles de madera roja.  Las secuoyas son coníferas de hoja pequeña.  Crecen por todo el mundo, aunque los ejemplares mas magníficos están en  el litoral  occidental de Estados Unidos.  Muchos árboles secuoyas se han tallado en el siglo 19 por empresarios que se asombraron con la cantidad de madera disponible.

El Haya,el árbol de las hadas


Érase una vez un árbol mágico que en la Edad Media se llamaba el árbol de las hadas. En efecto, nuestros antepasados creían que, al caer la noche, las hadas dibujaban su círculo mágico alrededor de su tronco sólido y sosegador, en el interior del cual cantaban y bailaban.

Bajo el haya, cerca de Domrémy, fue donde Juana de Arco oyó las voces, después de haber visto a las hadas bailar, tal como ella misma reconoció en su interrogatorio con el obispo de Beauvais, Pierre cauchon, el 24 de febrero de 1430.

En la Grecia antigua, el haya esa un árbol oracular, pero también estaba consagrado a Zeus, el cual le protegía de los rayos de la tormenta.

Según la Edda, el largo relato épico y poético de la mitología germánica y escandinava, Avilda, Hetha y Visna, las Valquirias, reinas guerreras esposas de Odín, el dios de los dioses, vivían en un bosque de hayas, en la isla de Rügen, en el Báltico, protegidas de las cóleras, a veces destructivas de su divino marido que, al igual que Zeus en Grecia, lanzaba truenos y rayos sobre la Tierra.


Finalmente, de este tronco, aparentemente protegido de los dioses y al que el rayo parece no alcanzar nunca, se cortaba el tronco de Navidad, que luego se quemaba tradicionalmente en la chimenea durante la Edad Media, pero que en la actualidad, lo encontramos en muchas mesas de Europa en forma de sabroso pastel.